CDMX a 4 de diciembre de 2019 (Noticias México).- La feria, Bestiario, Inventario y Confabulario son algunos de los libros escritos por Juan José Arreola, quien falleció el 3 de diciembre de 2001 en Guadalajara, Jalisco. Además de su escritura, su quehacer como editor, académico, promotor cultural y particularmente literario, dejó una innegable impronta en la conformación del territorio cultural mexicano durante el siglo pasado, que perdura hasta la actualidad.

Protagonista de la literatura, su obra es referente importante dentro de nuestra tradición, al ser un autor que creó un estilo inteligente, irónico, único y a la vez universal en diversos géneros: poesía, ensayo, minificción, relato y novela. El crítico Emanuel Carballo describió, a razón de Confabulario y Varia invención, en la Revista de la Universidad de México en 1954, que “Arreola nació adulto para las letras, salvando así los iniciales titubeos. Poseedor de un oficio y de una malicia, dueño de los secretos del cuento, rápidamente se situó en primera línea”.

El reconocido escritor nació y falleció en Jalisco; Arreola Zúñiga recordó así su tierra: “Yo, señores, soy de Zapotlán El Grande. Un pueblo que de tan grande nos lo hicieron Ciudad Guzmán hace cien años […] Es un valle redondo de maíz, un circo de montañas sin más adorno que su buen temperamento, un cielo azul y una laguna que viene y se va como delgado sueño”.

Desde muy joven el mundo de Arreola fue cercano a los libros y la escritura, pues inició su vida laboral como encuadernador, sin embargo, ejerció varios empleos: abonero, vendedor ambulante, panadero, mozo de cuerda, empleado de mostrador, tipógrafo, corrector de pruebas. Sin embargo, también se le debe la creación de revistas como  como  Pan, Eos y Los Presentes, entre otras.

Una de las anécdotas inolvidables de su vida fue cuando el escritor mexicano conoció en Guadalajara a Louis Jouvet, director francés a quien admiraba profundamente. Se relata que fue tal la emoción y el conocimiento sobre la literatura y la cultura francesa expresada por Arreola que Jouvet lo recomendó para que el gobierno francés le otorgara una beca, lo cual le permitió viajar a París.

Arreola estudió en la Escuela Teatral de Bellas Artes bajo la guía de directores como Fernando Wagner y dramaturgos como Celestino Gorostiza y Rodolfo Usigli, junto a quien creó la compañía Teatro de Media Noche. Incluso, tras ser destituido de la dirección de La Casa del Lago, se dedicó a impartir clases en la Escuela de Teatro del INBAL y en el Centro Mexicano de Escritores.

Investido con diversos premios, entre los cuales están el Jalisco de Literatura, 1953, por La feria, así como el Nacional de Periodismo, Azteca de Oro, Nacional de Ciencias y Artes, Internacional de Literatura  Juan Rulfo, Internacional Alfonso Reyes, así como el Premio del Festival Dramático del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, entre otros.

En breve homenaje al escritor jalisciense, el Centro Virtual Cervantes describe a Arreola de la manera siguiente: “… caballero de cabellos ensortijados, al que Julio Cortázar designó como «árbol de palabras», para sumarse al reconocimiento a la vitalidad y a la audacia de este escritor”.

Promotor cultural, el autor de Varia invención, de la obra teatral La hora de todos, Bestiario y La palabra educación, entre otros títulos, fue miembro del grupo teatral Poesía en voz alta en la década de los sesenta del siglo XX.

 

 

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